domingo, 10 de marzo de 2013

Mandalas o la confrontación con lo efímero.

Mandala significa círculo en sánscrito, y consiste en la pintura de figuras generalmente circulares. También se realizan dibujos en arena de distintos colores que llevan un trabajo de enorme paciencia y dedicación para luego, sorpresa, ser borrados de un plumazo. Para nuestra mente occidental arraigada a la conservación del producto de cualquier esfuerzo, acostumbrada a la perpetuación de lo que produce placer y disfrute una actividad así y su objetivo final es un gran desafío y un reto mental y emocional.

Los mandalas sin embargo ilustran la vía del budismo, el camino de una enseñanza, también difícil para nuestra mentalidad, donde todo aprendizaje pasa por el plano racional, la memorización y la aplicación de los conocimientos sobre los demás o el mundo material. En la vía del budismo no hay más aprendizaje que el de la experiencia, no hay transmisión posible de una cabeza a la otra se diría, sino de corazón a corazón  y los mandalas como recurso, método, pretexto no son más que una de las tantas maneras a través de las cuales los monjes o practicantes del budismo experimentan y sienten lo que a nivel conceptual es una de las grandes verdades que delimitó Buda: TODO ES EFIMERO Y PERECEDERO. Por otra parte nos confronta con el dolor de la pérdida de lo que hemos querido o poseído, y con el dolor del desapego.

Para unos recurso para la meditación y la relajación, yo me quedo más con este lado o matiz de una práctica sencilla y profunda, probadla y vivid.

Hay cientos de libros, cuadernos y vídeos sobre este tema, muchos descargables e imprimibles, aquí dejo algunas fotos de algunos realmente impresionantes,  la dirección de un sitio con unas animaciones espectaculares, que aunque recuerdan más a un caleidoscopio que a los mandalas propiamente dichos no de dejan de ser muy bellas, y un vídeo de como el Dalai Lama destruye un mandala en una ceremonia.

Fotos de mandalas








Webs con mandalas


Libros con mandalas para pintar 


Videos

El Dalai Lama destruye un mandala


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